La visita de Estado dura cinco días. En la agenda se incluyen conversaciones políticas, encuentros cumbre económicos y visitas de trabajo a empresas e instituciones japonesas. Además, la delegación danesa llevará a cabo una serie de actividades promocionales para aumentar la visibilidad de los productos daneses en el mercado japonés.
La delegación está compuesta además por representantes de más de 50 empresas danesas. Participan en seminarios, eventos de networking y reuniones individuales con socios comerciales japoneses. El enfoque está en sectores como la producción de alimentos, energía, atención sanitaria y tecnología.
Una parte considerable de la exportación danesa está constituida por productos agrícolas. Según la Federación Danesa de la Industria Alimentaria, el sector representa aproximadamente una cuarta parte del total de exportaciones de bienes. Esto sitúa a Dinamarca entre los principales exportadores agrícolas de la Unión Europea.
Japón ha aumentado en los últimos años sus importaciones de productos alimenticios. La delegación danesa ve en esto una oportunidad importante para incrementar la exportación, entre otros, de carne, productos lácteos y productos vegetales.
Además de la agricultura, durante la visita también se presta atención a la exportación de tecnología danesa, especialmente en el área de energías renovables. Dinamarca brinda apoyo a Japón para el desarrollo de parques eólicos flotantes en alta mar. La cooperación se centra en el intercambio de conocimientos y la construcción de un sistema energético sostenible.
Durante la visita, el rey Federico también cumplió con un programa ceremonial. Fue recibido oficialmente por el emperador japonés y rindió homenaje a las víctimas del ataque atómico a Hiroshima, en el marco del 80º aniversario de conmemoración.
Un hito importante durante la visita de Estado fue la firma de un acuerdo bilateral de cooperación en las ciencias de la vida. El acuerdo busca fomentar la innovación y las inversiones mutuas en áreas como el desarrollo de medicamentos y la tecnología sanitaria.
Debido a la amenaza de una guerra comercial mundial provocada por los aranceles de importación del presidente estadounidense Trump, los países de la UE están explorando las posibilidades de ampliar sus relaciones comerciales euroatlánticas hacia países africanos y asiáticos. En este contexto, Japón, con una economía fuerte y un mercado de consumo solvente, es un mercado destacado.
Actualmente, también los ministros de Comercio de Turquía y el primer ministro de los Países Bajos están de visita en Japón.

