La MIVD afirma que actores estatales rusos intentan cada vez con más frecuencia infiltrarse en sistemas digitales de los Países Bajos. Esto incluye empresas de los sectores energético y del agua, así como puertos. El objetivo es preparar sabotajes para el momento en que Rusia decida llevarlos a cabo.
Según la MIVD, en 2023 ocurrieron las primeras actividades confirmadas de sabotaje ruso en los Países Bajos. No se revelan detalles sobre la naturaleza o ubicación de estos ataques, pero desde el servicio indican que se trata de acciones que van más allá del espionaje. Las actividades habrían sido coordinadas y forman parte de estrategias rusas más amplias.
La MIVD señala que no solo están afectados los Países Bajos. Otros países europeos también han sido blancos de operaciones similares. Rusia intenta con esto socavar la unidad europea y explotar vulnerabilidades. El servicio de inteligencia ve una relación entre estos ataques digitales y tensiones geopolíticas más amplias.
Un punto destacado en el informe anual es la advertencia de que también las elecciones al Parlamento Europeo en junio de 2024 pudieron haber sido objetivo de campañas de influencia rusas. Según la MIVD, hay señales de que Rusia emplea desinformación para dañar la confianza pública en los procesos democráticos.
La MIVD tiene indicios de que el servicio de inteligencia militar ruso GRU está involucrado en las operaciones cibernéticas. Estas serían realizadas por unidades especialmente entrenadas que utilizan redes denominadas sombrías, que permiten obtener acceso sin ser detectados a infraestructuras vitales.
Según el informe anual, el gobierno holandés toma en serio esta amenaza y está trabajando en fortalecer la resiliencia digital. Esto se realiza en cooperación con socios internacionales, incluyendo otros servicios de inteligencia europeos. No se mencionan medidas concretas.

