Hasta ahora, durante la campaña electoral, todo indica que el Partido Laborista principalmente evita hacer declaraciones definitivas, mientras que una mayoría de los votantes británicos ya lamenta el referéndum del Brexit. Tanto los Conservadores como el Laborismo parecen evitar el tema, aunque el Brexit ha tenido consecuencias significativas para la economía y la sociedad británica.
En su lugar, ambos partidos se centran en cuestiones internas como el costo de la vida, la atención sanitaria y la inmigración. La ausencia del Brexit en los debates ha provocado acusaciones de una "conspiración del silencio" alrededor de uno de los cambios políticos más impactantes en la historia reciente de Gran Bretaña.
Las encuestas recientes muestran que la mayoría de los votantes británicos ahora lamentan el referéndum de 2016, en el que una pequeña mayoría votó por salir de la UE. Muchos votantes se sienten engañados por las promesas hechas en ese entonces y lamentan las consecuencias económicas y sociales del Brexit.
Este sentimiento se ve reforzado por el hecho de que Gran Bretaña ha enfrentado importantes barreras comerciales y una caída en el crecimiento económico desde su salida de la UE. Sin embargo, las consecuencias permanentes del Brexit siguen siendo un tema complejo y en gran medida sin discutir, incluso cuando el país está a punto de tomar una nueva dirección política.
Keir Starmer y su partido Laborista han indicado que no insistirán en renegociar con Bruselas para readmitirse en la UE. En cambio, Labor quiere mejorar los lazos con la UE y busca una cooperación económica y diplomática más estrecha.
Esta posición pragmática parece dirigida a evitar nuevas divisiones y a intentar lograr un equilibrio. En ese sentido, Starmer carga con la herencia de su predecesor Jeremy Corbyn, quien también mantuvo a Labor durante muchos años en una postura vacilante y titubeante respecto a Europa.
El Institute for Government enfatiza que el Brexit sigue teniendo un enorme impacto en la vida diaria en Gran Bretaña. Desde barreras comerciales hasta problemas de personal en varios sectores, las consecuencias del Brexit continúan manifestándose.
El transporte de mercancías para la importación y exportación sigue siendo un desastre, y muchas industrias como la agricultura enfrentan grandes escaseces de personal porque el personal barato 'extranjero' de países de la UE del Este ya no puede entrar al país.
Las próximas elecciones probablemente provocarán un cambio político considerable en Gran Bretaña, con el Laborismo tomando el poder de los Conservadores. La cuestión principal será si los conservadores Tory, tras años de políticas erráticas (cuatro primeros ministros en cinco años), serán prácticamente barridos. Además, partidos pequeños y abiertamente pro-UE (LibDem, Greens, Rejoin) podrían ganar mucho apoyo.

