Como resultado de las sanciones impuestas a una empresa rusa de gas del grupo energético ruso OAO Novatek, desde ayer 13 municipios del este de Polonia están desconectados del suministro de gas. Se trata de municipios que limitan con Bielorrusia.
Esto ocurrió a raíz de las sanciones de la UE impuestas a la empresa y no porque Rusia haya cerrado la válvula Yamal para la exportación de gas. Como consecuencia de las sanciones a Novatek Green Energy, la empresa decidió suspender el suministro de gas a todos los clientes en los 13 municipios.
Por ello, en el pueblo de Miescisko decenas de hogares, todas las instituciones municipales y empresas se quedaron sin gas, incluida la fábrica de piensos de la empresa neerlandesa De Heus. La empleada Malgorzata Grzelazka de dicha empresa declaró que la compañía polaca funciona con normalidad y no se ve afectada por el corte.
“La situación no afecta nuestra producción ni la capacidad de suministrar pienso a los clientes”, destacó Grzelazka al sitio polaco de noticias agrícolas TPR.
Explicó que gracias a la diversificación de las fuentes de energía usadas y al cambio en los procesos productivos, la fabricación y entrega del pienso no está en riesgo y se realiza con normalidad. Ofrecemos a nuestros clientes un portafolio completo”, enfatizó el representante de De Heus.
El gabinete polaco está trabajando ahora en la restauración del suministro de gas en los 13 municipios. El portavoz del gobierno, Piotr Mueller, dijo que los proveedores polacos asumirán el suministro de gas después de que el Estado polaco haya tomado el control de los gasoductos de la empresa rusa.
Polonia puede aplicar medidas coercitivas si los empleados de Novatek amenazan con bloquear el proceso de toma de control de la instalación, explicó el portavoz. Añadió que, dependiendo del ritmo de la adquisición de los gasoductos, la restauración del gas puede durar desde unas horas hasta varios días.

