Elecciones británicas: los laboristas son más propensos a adoptar un rumbo pro-EU

Las elecciones parlamentarias británicas del jueves resultarán en una de las mayores derrotas electorales para el Partido Conservador del primer ministro Rishi Sunak y llevarán al poder al actual líder de la oposición laborista, Keir Starmer. Pero aún no está claro hasta qué punto la política británica ha procesado la salida del Brexit del EU, aún silenciada e ignorada. 

En lo que va de campaña electoral, parece que el Partido Laborista no quiere hacer declaraciones definitivas, mientras que una mayoría de votantes británicos lamenta ahora el referéndum sobre el Brexit. Tanto los conservadores como los laboristas parecen evitar el tema, aunque el Brexit ha tenido importantes consecuencias para la economía y la sociedad británicas. 

En cambio, ambos partidos se centran en cuestiones internas como el costo de vida, la atención médica y la inmigración. La ausencia del Brexit en los debates ha dado lugar a acusaciones de una “conspiración de silencio” en torno a uno de los cambios políticos más dramáticos de la historia británica reciente.

Encuestas recientes muestran que la mayoría de los votantes británicos ahora lamentan el referéndum sobre el Brexit de 2016, en el que una escasa mayoría votó a favor de abandonar el EU. Muchos votantes se sienten engañados por las promesas hechas en su momento y lamentan las consecuencias económicas y sociales del Brexit. 

Este sentimiento se ve reforzado por el hecho de que Gran Bretaña se ha enfrentado a importantes barreras comerciales y a una disminución del crecimiento económico desde que abandonó el EU. Sin embargo, las consecuencias duraderas del Brexit siguen siendo una cuestión compleja y en gran medida no discutida, incluso cuando el país se encamina hacia una nueva dirección política.

Keir Starmer y su Partido Laborista han indicado que no impulsarán renegociaciones con Bruselas para volver a unirse al EU. En cambio, el Partido Laborista quiere mejorar los vínculos con el EU y quiere una cooperación económica y diplomática más estrecha. 

Esta posición pragmática parece encaminada a evitar una mayor división y un intento de ahorrar dinero. En ese sentido, Starner se queda con el legado de su predecesor Jeremy Corbyn, quien también mantuvo al Partido Laborista en un rumbo europeo vacilante y vacilante durante muchos años.

El Institute for Government destaca que el Brexit sigue teniendo un enorme impacto en la vida cotidiana en Gran Bretaña. Desde barreras comerciales hasta problemas laborales en diversos sectores, las consecuencias del Brexit siguen sintiéndose.

El transporte de mercancías para importación y exportación sigue siendo un desastre, y muchas industrias, como la agricultura, se enfrentan a una importante escasez de mano de obra porque ya no se permite la entrada al país de personal "extranjero" barato de los países EU de Europa del Este.

Es probable que en las próximas elecciones se produzca un cambio político significativo en Gran Bretaña, con el Partido Laborista arrebatando el poder a los conservadores. La pregunta principal será si los conservadores conservadores serán casi completamente eliminados después de años de confusión política (cuatro primeros ministros en cinco años). Los partidos pequeños y abiertos a favor del EU (LibDem, Verdes, Rejoin) también podrían obtener mucho apoyo.