El gobierno español afirma que las reducciones del IVA y el apoyo financiero a los agricultores deben repercutirse de forma directa e inmediata en una rebaja de los precios de los alimentos. Además, se aumentan significativamente las pensiones y los salarios mínimos.
La eliminación temporal del IVA está dirigida a alimentos básicos como pan, harina para panadería, leche, queso, huevos, frutas, verduras, legumbres, patatas y cereales. Los productos de pescado y carne quedaron excluidos de las reducciones fiscales.
El gobierno mantiene además durante medio año más una reducción del impuesto sobre la electricidad, del 10% al 5%, y emitirá un nuevo cheque de 200 euros para familias con ingresos inferiores a 27.000 euros anuales. Se indicó que el cheque beneficiaría a 4,2 millones de hogares.
El gobierno también extendió la suspensión de los desalojos de viviendas para españoles que ya no pueden pagar el alquiler. Esta medida estaba en vigor desde la pandemia de covid19.
El gobierno mantuvo asimismo los desplazamientos gratuitos de ida y vuelta al trabajo y los viajes en tren de corta distancia durante todo 2023. Añadió al paquete el transporte urbano en autobús de media distancia. También se continuarán los descuentos en combustible para conductores de camiones.
El primer ministro Sánchez indicó que las medidas de apoyo adoptadas desde febrero costarían a las arcas españolas aproximadamente 45.000 millones de euros, incluidos 10.000 millones para la última serie de medidas. Señaló que el objetivo era “proteger a la clase media y trabajadora, ante el aumento del coste de la vida, la energía y los alimentos.”
Aunque la inflación y los precios de la energía en España han bajado considerablemente en los últimos meses, muchos españoles siguen sufriendo gravemente una crisis que comenzó con la pandemia de COVID-19 en 2020 y se agravó con el estallido de la guerra rusa contra Ucrania, y las sanciones occidentales contra Rusia.

