El expresidente de la región catalana Carles Puigdemont se ha presentado ante la justicia belga en Bruselas. El Tribunal Supremo español emitió el lunes una nueva orden europea de detención contra él por su papel en el referéndum ilegal en Cataluña en 2017. En esa consulta, la población se pronunció a favor de la independencia.
Bruselas ha recibido ya por tercera vez una petición europea desde Madrid para entregar a Puigdemont rápidamente. Las dos veces anteriores, en 2017 y 2018, las solicitudes fracasaron debido a disputas legales, entre ellas sobre las condiciones de entrega.
Puigdemont rechaza la orden de detención y se opone a un intento de extradición. Puede esperar en libertad la decisión de un juez belga al respecto, pero no puede salir de Bélgica sin permiso del tribunal.
Puigdemont huyó a Bélgica en octubre de 2017 después de que la justicia española le citara a declarar por la organización del referéndum y un intento de secesión. El Tribunal Supremo español impuso el lunes largas penas de prisión a los seguidores de Puigdemont por su papel en el referéndum.
España lleva tiempo intentando encarcelar a los políticos catalanes. El año pasado fue detenido a petición de España en Alemania, entre otras cosas porque en España se le sospechaba de rebelión. Como alguien en Alemania no puede ser entregado por esa sospecha, España tuvo que retirar la solicitud. Puigdemont regresó a Bélgica y allí fundó un nuevo movimiento independentista catalán.
En Cataluña estallaron graves disturbios tras la condena de los seguidores de Puigdemont el pasado lunes. Los sindicatos convocaron una huelga. En Cataluña, la vida pública vuelve a verse alterada por huelgas de dos sindicatos, que intentan paralizar la vida al máximo. En los últimos días, miles de personas salieron a las calles en las ciudades de Barcelona, Girona y Tarragona. En las manifestaciones hubo frecuentes enfrentamientos con la policía.

