El ex canciller alemán Gerhard Schröder afirma que Rusia está dispuesto a negociar el fin de la guerra en Ucrania. Tras una visita la semana pasada a Moscú, Schröder ve una oportunidad para un alto el fuego.
Según él, el Kremlin está dispuesto a dialogar si se cumplen tres condiciones: Ucrania debe renunciar a sus reclamaciones sobre Crimea, así como a sus aspiraciones de adherirse a la OTAN. Además, la población prorrusa en la región oriental del Donbass debe recibir derechos especiales, aunque la zona pueda seguir siendo parte de Ucrania.
Schröder mencionó un modelo similar al de Suiza, con cantones que gozan de autonomía relativa. Queda por ver si Putin acepta realmente estas condiciones.
Schröder es, entre otros cargos, presidente del gasoducto Nord Stream 2. A principios de este año también fue propuesto para el consejo de administración del gigante energético ruso Gazprom. La invasión rusa de Ucrania no le ha llevado a romper esa relación.
Sin embargo, Schröder reconoció en la revista semanal alemana Stern que la invasión rusa de Ucrania fue un “error”. Añadió que el Kremlin está dispuesto a negociar tras haber mantenido la semana pasada una conversación con el presidente ruso Vladimir Putin.
“Que el Kremlin esté abierto a una solución negociada es una buena noticia”, dijo Schröder. Propuso que Turquía actúe como intermediario, dado que ya debe habilitar la exportación de granos a través del Mar Negro.
Schröder afirma que se podría evitar una crisis del gas en los países de la UE si se pone en marcha el gasoducto Nord Stream 2, tal como se había planeado inicialmente antes de la invasión rusa. El ex canciller no cree que el sur de Europa ahorre energía para ayudar a Alemania, que depende mucho del gas ruso.
Las posturas del ex canciller alemán representan cada vez más un problema para el SPD gobernante de Alemania, del actual canciller Olaf Scholz. Schröder sigue siendo miembro del SPD, pero el partido planea expulsarlo. El Parlamento alemán, cada vez más molesto, quiere quitarle al ex canciller sus privilegios parlamentarios debido a sus continuos estrechos vínculos con Rusia.

