El último informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) revela que los indicadores del cambio climático volverán a batir récords este año. Las condiciones meteorológicas extremas están afectando cada vez más a la seguridad alimentaria y a la agricultura, advirtió la FAO. Instó a los países a reducir sus emisiones y proteger los medios de vida.
El informe de la OMM confirmó que el año pasado fue el más cálido desde que comenzaron las mediciones hace 174 años. “Nunca hemos estado tan cerca –ni siquiera temporalmente– del límite inferior del Acuerdo de París sobre el Clima”, afirmó la secretaria general de la OMM, Celeste Saulo. Ella calificó esta situación como una señal de alarma para el mundo.
El cambio climático abarca mucho más que solo las temperaturas, explicó Saulo. “Lo que vimos en 2023, especialmente el calentamiento sin precedentes de los océanos, el retroceso de los glaciares y la pérdida del hielo marino antártico, es particularmente preocupante”.
Más del 90 % del océano fue afectado en 2023 por una ola de calor que hizo que el agua oceánica se calentara aún más. Según datos preliminares, los grandes glaciares sufrieron la mayor pérdida de hielo desde 1950.
Los expertos además señalan que la FAO ignora en sus cálculos los gases de efecto invernadero asociados a la producción de carne y productos lácteos. La FAO ha recibido críticas por haber eliminado de su hoja de ruta climática un plan para reducir el consumo de carne.

