La semana pasada, debido a un acuerdo entre las Naciones Unidas y el productor ruso de fertilizantes Uralchem-Uralkali, en el que ambas partes acordaron que ni la empresa ni el empresario ruso obtendrán beneficio alguno, se permitió finalmente que el cargamento fuera despachado.
Un acuerdo similar se alcanzó también con Bélgica y Estonia, donde también se habían retenido barcos con cargamentos de fertilizantes rusos. Según la empresa rusa, en los puertos europeos se encuentran retenidas 262.000 toneladas de fertilizantes destinadas a países africanos.
La Unión Europea ha impuesto una serie de sanciones desde que Rusia inició una guerra contra Ucrania el 24 de febrero. Estas sanciones afectan, entre otros, a personas cercanas al presidente Vladimir Putin, cuyos activos han sido congelados y a quienes se les prohíbe viajar desde o hacia la UE.
En principio, el grano, los alimentos y también los fertilizantes quedan excluidos de las sanciones internacionales contra Rusia. Sin embargo, dado que los cargamentos estaban en posesión de un ruso individual incluido en una lista de sanciones, estos lotes fueron retenidos en varios países de la UE. La identidad del empresario ruso no ha sido revelada.
Según funcionarios de la ONU, se espera que el primer envío de fertilizantes sea enviado a Malawi durante la próxima semana.

