Las elecciones parlamentarias de marzo resultaron en un parlamento dividido sin una mayoría clara. Aunque el partido socialdemócrata siguió siendo el más grande, perdió un número considerable de escaños. Por lo tanto, las elecciones adelantadas convocadas por Frederiksen no supusieron una ganancia, sino una pérdida.
Desde entonces se han llevado a cabo negociaciones en Copenhague con el partido liberal Venstre y otros para formar un nuevo gobierno. Frederiksen intentó asegurar su tercer mandato como primera ministra, pero las conversaciones se estancaron.
El viernes el rey Frederik X pidió al ministro Troels Lund Poulsen que dirigiera las negociaciones para formar un nuevo gobierno. Poulsen es líder del partido liberal Venstre y forma parte del gobierno actual como vicepresidente y ministro de Defensa.
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Hacia la derecha
Poulsen debe investigar si es posible una coalición sin la participación de los socialdemócratas y los Moderados. Esto podría significar un claro giro político hacia la derecha para Dinamarca. No se descarta que se forme un gobierno en minoría; un gabinete en minoría es en Dinamarca más una norma que una excepción.
Los socialdemócratas de Frederiksen siguieron siendo el partido más grande en las elecciones, pero no lograron acercarse a una mayoría en el Folketing, el parlamento danés. Por ello, Frederiksen dependía de complicadas negociaciones con otros partidos.
Bajo presión
En las últimas semanas aumentaron las tensiones entre los partidos involucrados en las negociaciones de coalición. Varias formaciones de centro-derecha apoyaron finalmente la idea de que Poulsen liderara una nueva ronda de negociaciones.
La propia Frederiksen reconoció que su posición está bajo presión. Afirmó que el resultado electoral abre espacio para la formación de un gobierno de centro-derecha y que esta podría ser la señal inicial. Esto también significaría el fin del mandato de Frederiksen, una de las dirigentes gubernamentales más experimentadas de la Unión Europea.
Tampoco está claro por ahora si Poulsen logrará obtener suficiente apoyo para formar una nueva coalición. En caso de no lograrlo, el mandato podría pasar a otros líderes de partido o regresar a Frederiksen.

