Greenpeace quiere que se prohíban los vuelos de corta distancia en la Unión Europea cuando exista una alternativa en tren con un viaje de menos de seis horas. Esto incluye vuelos entre París y Ámsterdam, Madrid y Barcelona, y Múnich y Berlín.
Según la organización ambiental, para más de un tercio de los 150 vuelos cortos más concurridos en la UE hay un viaje en tren que tarda menos de ese tiempo como alternativa, informa SpoorPro.
El llamado de Greenpeace llega en vísperas de la importante cumbre climática que comienza la próxima semana en Glasgow, Escocia. Según una investigación de Greenpeace, los trenes también son una buena alternativa para muchos vuelos cortos a Noruega, Reino Unido y Suiza, con tiempos de viaje inferiores a seis horas.
Greenpeace califica a la industria aeronáutica como “una de las industrias más perjudiciales para el clima en el planeta”. En las últimas décadas, esta industria ha sido, según la organización ambiental, la fuente de contaminación atmosférica que más rápido ha crecido en Europa, con un aumento del 29% entre 2009 y 2019.
Greenpeace advierte que el sector aéreo planea volver en 2024 al nivel previo a la crisis del coronavirus. Para 2037, esto podría incluso duplicarse a nivel mundial.
Según el movimiento ambientalista, al pasar a los trenes se podrían evitar grandes cantidades de emisiones producidas por aviones. Greenpeace también quiere que se invierta más en la red ferroviaria, por ejemplo, con más trenes nocturnos. Además, viajar en tren debe ser más asequible. La organización afirma que investigaciones muestran que el 62% de los europeos apoyan una prohibición de vuelos cortos.

