Los jabalíes en Australia ya causan anualmente más de 100 millones de dólares en daños a la industria porcina y a la economía. Y eso es solo la punta del iceberg; sin mencionar lo que pasaría si inesperadamente apareciera la peste porcina africana en Australia.
Una investigación realizada el año pasado por Australian Pork Limited (APL) indica que los jabalíes, después de los conejos, son la segunda fuente de daños animales en términos de impacto económico como especie invasora en Australia.
El informe forma parte de un plan nacional del gobierno australiano de 1,4 millones de dólares para detener la PPA. Se estima que hay 24 millones de jabalíes distribuidos en casi la mitad del país, en unos 3,43 millones de kilómetros cuadrados.
Los jabalíes provocan pérdidas de productividad por la depredación del ganado, compiten por alimento, contaminan fuentes de agua, dañan la infraestructura agrícola, reducen los rendimientos de los cultivos, dispersan malezas y actúan como vectores de enfermedades animales.
Las poblaciones locales se encuentran principalmente cerca de pantanos y otros cursos de agua. Según un análisis del Australian Bureau of Agricultural Resource Economics and Sciences (ABARES), las poblaciones de jabalíes pueden crecer más del 85 por ciento anual.
La publicación del informe de APL coincide con la primera reunión de un comité directivo presidido por el experimentado ejecutivo australiano del sector agroindustrial John Maher. Este comité de interesados desarrolla un plan de acción preliminar que debe ser presentado en 2021 al Ministerio de Agricultura.

