Zelensky expresó recientemente su descontento con la reticencia de Scholz a entregar misiles de crucero de largo alcance alemanes a Ucrania, un asunto que desde hace tiempo pone a prueba las relaciones diplomáticas dentro de la OTAN. Las tensiones entre Ucrania y Alemania amenazan con escalar, en parte debido a la urgente solicitud de Kiev de armas avanzadas.
Scholz se muestra cauteloso a la hora de suministrar los misiles de crucero Taurus, porque estas armas representan un posible riesgo de escalada. Alemania teme que su uso pueda provocar aún más a Rusia, dado el gran alcance y la precisión de estos misiles alemanes. Scholz incluso incluyó su negativa en el programa electoral de su partido SPD.
Zelensky reaccionó frustrado ante la negativa de Scholz y criticó abiertamente la postura alemana. Según él, esta cautela obstaculiza los esfuerzos de Ucrania para defenderse eficazmente de la continua agresión rusa. También sugirió que Alemania podría no estar haciendo lo suficiente para apoyar los intereses ucranianos, lo que generó tensiones dentro de la OTAN.
Según Rutte, las críticas de Zelensky hacia Scholz carecen de fundamento y resultan contraproducentes. El jefe holandés de la OTAN señaló que Alemania ha proporcionado un apoyo considerable desde el inicio de la invasión rusa, tanto financiero como militar. Subrayó que dicha ayuda merece reconocimiento, en lugar de críticas públicas. "Alemania es un aliado crucial, y debemos respetar sus contribuciones", afirmó Rutte.
Mark Rutte, quien fue primer ministro de los Países Bajos, se ha expresado con énfasis a favor de la unidad dentro de la alianza. Indicó que, como jefe de la OTAN, estaría dispuesto a suministrar misiles de crucero sin restricciones si estuviera en la posición de Scholz. Al mismo tiempo, destacó que las decisiones finales sobre la ayuda militar corresponden a cada país y que la división pública podría socavar los esfuerzos conjuntos contra Rusia.
Los comentarios de Rutte reflejan los retos más amplios que enfrenta la OTAN para mantener la solidaridad en una situación geopolítica compleja. Mientras algunos países miembros, como Polonia y los estados bálticos, presionan por un apoyo máximo a Ucrania, otros optan por un enfoque más cauteloso para evitar una escalada mayor.

