En marzo, la Comisión Europea propuso imponer aranceles más altos a la importación de cereales rusos, pero cada vez más países de la UE consideran que se debe detener esta importación. Anteriormente se informó que cinco países europeos habían propuesto a la Unión Europea prohibir la importación de cereales provenientes de Rusia y Bielorrusia.
Según estimaciones, solo en la temporada 2023/2024 la importación de trigo ruso en la UE se habría duplicado hasta 700.000 toneladas. Hasta ahora, los alimentos y fertilizantes han estado exentos de las sanciones comerciales de la UE contra Rusia para no afectar la seguridad alimentaria mundial.
Imponer aranceles más altos a los cereales rusos no es suficiente, enfatizó Stegemann.
Con esta propuesta, la CDU aborda dos de sus prioridades al mismo tiempo. Por un lado, una prohibición de importación refleja una postura dura frente a Rusia, puesto que los demócrata-cristianos afirman que el SPD tuvo en el pasado lazos demasiado estrechos con Putin y no hizo lo suficiente para apoyar a Ucrania. Por otro lado, la CDU dirige su mensaje a apoyar a los agricultores alemanes.
La CDU, que en las encuestas obtiene el 31% de los votos previstos, se acerca a la coalición de tres partidos formada por socialdemócratas (SPD), verdes y liberales (FDP), que juntos suman un 33%. Esta tendencia ha llevado al líder de la CDU, Friedrich Merz, a exigir elecciones anticipadas en varias ocasiones durante las últimas semanas.
No está claro si una prohibición unilateral de importaciones, como la propuesta por la CDU, es compatible con las normas de la UE según la Comisión Europea. Aunque Bruselas ha calificado anteriormente tales restricciones comerciales de ilegales, decidió en febrero abrir una investigación contra Letonia, que desde ese mes rechaza esas importaciones.
“Nosotros en Alemania y Europa no dependemos del trigo ruso”, subrayó Stegemann. La moción de la CDU insta al gobierno alemán a preparar la posibilidad de una prohibición de importaciones si no se alcanza un acuerdo a nivel de la UE.

