El Ministerio de Agricultura de Ucrania ha revisado a la baja las cifras esperadas de exportación de maíz y trigo. Los transportes previstos por tierra a través de Polonia y Lituania apenas despegan debido a altos costos adicionales y a infraestructura deficiente.
Los agricultores ucranianos tienen grandes dificultades en la frontera occidental para exportar su maíz, trigo y aceite de girasol mediante vagones de tren, camiones y transporte fluvial. Según un nuevo informe publicado el miércoles, no llega mucha mercancía a los mercados internacionales a través de Polonia, Rumanía, Eslovaquia y Hungría.
Sólo cantidades pequeñas de maíz y aceite de girasol, y casi nada de trigo, cruzan las fronteras, mientras el ejército ruso continúa bloqueando el uso de los puertos marítimos sureños de Ucrania. El Ministerio de Agricultura ucraniano ahora pronostica que en esta temporada el país sólo podrá exportar 17 millones de toneladas de maíz, casi la mitad menos que en circunstancias normales.
Ucrania informa que en marzo pudo enviar al exterior unos pocos cientos de miles de toneladas de maíz y espera que en abril la exportación supere apenas las 500.000 toneladas, pero estas previsiones están muy por debajo del nivel habitual, cuando los barcos Panamax podían atracar libremente en el puerto de Odesa hasta principios de este año.
El Ministerio de Agricultura ucraniano dice que originalmente esperaba exportar 9,6 millones de toneladas de trigo en la primera mitad de este año, pero esa cifra se ha reducido a 2,3 millones de toneladas, que prácticamente ya se habían enviado antes de que comenzara la invasión rusa el 24 de febrero.
La exportación de trigo cayó en marzo a casi cero y el ministerio predice que permanecerá cerca de ese nivel durante los próximos tres meses. La previsión prebélica para esta temporada era de 25,3 millones de toneladas.
El nuevo informe confirma que desde el inicio de la guerra se ha transportado muy poco grano desde Ucrania. La semana pasada ya se reportaron casos de transporte de grano "atrapado" en las estaciones de transbordo ferroviario polacas. Además, el transporte de grano y aceite de girasol a través de Rumanía y Polonia conlleva costos de transporte muy elevados, en parte debido a la falta de infraestructura.

