La enfermedad no solo afecta a los jabalíes salvajes en el extenso campo polaco, sino que también ha tenido consecuencias devastadoras para la ganadería porcina comercial. Sobre todo en el norte de Polonia y en la región de Pomerania Occidental se siguen reportando nuevos brotes, lo que complica aún más la ya frágil situación para los porcicultores polacos.
Debido a los brotes regulares, se han impuesto restricciones severas al transporte y comercio, lo que hace imposible trasladar cerdos desde áreas infectadas a mataderos en zonas seguras. Especialmente en el extenso y escasamente poblado campo, donde la infraestructura ya es limitada, esto genera grandes problemas para los agricultores. Debido a estas limitaciones, muchos han tenido que detener o reducir sus actividades.
El ministro de Agricultura, Czeslaw Siekierski, ha declarado estar consciente de la situación de emergencia y ha prometido nuevas medidas de apoyo para el sector. Este apoyo incluye subvenciones y compensaciones financieras para los agricultores afectados, pero para muchos porcicultores esto llega demasiado tarde. El daño causado por la Peste Porcina Africana es tan grande que una recuperación a corto plazo parece irrealista.
La fuerte presión que la PPA ejerce sobre el sector ha provocado que muchos agricultores cierren completamente sus explotaciones o busquen formas alternativas de agricultura. Para muchos de ellos, la incertidumbre es demasiado grande como para reinvertir en la porcicultura.
Además del impacto de la Peste Porcina Africana, el aumento en el precio del alimento para ganado también contribuye a los problemas del sector porcino polaco. El incremento de costes dificulta mantener la producción asequible, lo que pone cada vez más presión sobre los porcicultores polacos.
Se espera que el precio de la carne de cerdo aumente considerablemente en los próximos meses debido a la reducción de la producción. Esto probablemente llevará a que los consumidores paguen más por los productos porcinos, lo que podría estimular la demanda de fuentes alternativas de proteínas.
La situación en Polonia ilustra el impacto de la Peste Porcina Africana en la ganadería europea. Aunque algunos países han logrado proteger su industria porcina contra la enfermedad, en Polonia esto resulta mucho más difícil. La gran cantidad de jabalíes que deambulan por los bosques y campos polacos dificulta la erradicación total de la PPA y mantiene alto el riesgo de nuevas infecciones.
El Ministerio de Agricultura ha desarrollado diversas estrategias para contener los brotes, incluida la caza de jabalíes y mejoras en las medidas de bioseguridad en las granjas. Sin embargo, estas medidas parecen insuficientes para cambiar la situación.
Por el momento, el futuro de la porcicultura polaca parece incierto. Con nuevos brotes de Peste Porcina Africana y una población porcina en declive, la recuperación del sector tomará mucho tiempo. Sin medidas contundentes, la industria porcina polaca continuará enfrentando tiempos difíciles durante un largo periodo.

