En las encuestas de opinión, el Partido Laborista lidera con ventaja a los conservadores, quienes en los últimos dos años han cambiado interinamente su primer ministro en tres ocasiones. La oposición laborista ha prometido mejorar la seguridad alimentaria y dar un impulso al sector agrícola británico, con el objetivo de que al menos la mitad de los alimentos en hospitales, escuelas y cárceles procedan de la agricultura británica.
Starmer dijo que los conservadores han abandonado a los agricultores. Reiteró su plan de firmar un nuevo acuerdo veterinario con la UE. Si esto se logra, reduciría enormemente la burocracia para los agricultores británicos. Pero también implicaría que Gran Bretaña acepte las normas de la UE para la entrada de esos productos.
Labor afirma que desde 2017, bajo el gobierno tory, más de 6.300 empresas agrícolas han quebrado, incluyendo casi 5.000 productores de carne, frutas, verduras y lácteos. En el mismo período, el número de empleos en agricultura, silvicultura y pesca ha caído un 30%, añadió el partido.
Aunque muchos agricultores británicos culpan a la Brexit por dañar su competitividad, Labour no menciona una posible reincorporación a la UE. Según recientes encuestas británicas, más de la mitad de los británicos están a favor. En la época del referéndum de Boris Johnson, Labour tampoco se oponía a salir de la UE. Sin embargo, reconoce que una parte de los problemas en la agricultura británica ha sido causada por la Brexit.

