El líder de los Liberales Demócratas proeuropeos británicos mantiene abierta la posibilidad de que los LibDem puedan formar un gobierno de coalición con el partido Labour para impedir la salida británica de la UE, siempre que el líder laborista Jeremy Corbyn no sea premier de dicho gabinete de coalición.
La líder de los LibDem, Jo Swinson, reiteró en una entrevista televisiva británica su promesa de no dejar que ni Corbyn ni el primer ministro conservador Boris Johnson lleguen al poder si ninguno de los dos obtiene mayoría el 12 de diciembre.
Al ser preguntada si apoyaría a Labour en un intento por evitar que Gran Bretaña abandone la UE en caso de un parlamento dividido, dijo que lo haría, siempre y cuando Corbyn ya no fuera el líder. Ya no agregó (como lo había hecho antes) que ella misma quisiera ser primera ministra.
Swinson también afirmó que no renunciará después del 12 de diciembre, ni siquiera si su partido pierde escaños en lugar de ganarlos. Los liberales demócratas, que se consideran la única alternativa para frenar la salida británica de la UE, van detrás de los Conservadores y Labour en las encuestas. Pero podrían jugar un papel importante si ninguno de los dos consigue mayoría y debe encontrar un socio para formar gobierno.
Según las últimas encuestas, Labour ha reducido algo la distancia respecto a los Tories, pero estos siguen ampliamente en cabeza. Aún no está claro si los LibDem se consolidarán como un tercer partido fuerte y estable en Gran Bretaña. Por ello, la política británica espera con gran tensión los resultados de las próximas encuestas de opinión, que también reflejarán las reacciones del público tras el atentado terrorista en London Bridge.
El líder Tory, Boris Johnson, ha intentado no culpar a los gobiernos conservadores de los últimos años por la liberación anticipada del agresor. En la entrevista con la BBC, Johnson calificó de ridículo y repugnante que delincuentes peligrosos puedan salir tras cumplir solo ocho años de prisión. "Por eso vamos a cambiar la ley", dijo Johnson, quien volvió a culpar a Labour.
Cuando el primer ministro fue confrontado con las políticas de su propio partido conservador, incluyendo recortes en la policía, la reinserción y la justicia, siguió insistiendo en que él no tenía nada que ver con ello. Según el líder laborista Corbyn, se deben sacar lecciones de este incidente. Corbyn quiere una investigación completa sobre la liberación de ese sospechoso.

