Inversores europeos, el gobierno federal belga y algunas familias empresariales adineradas de Bélgica han recaudado 275 millones de euros para tecnología sostenible en alimentación y agricultura.
Entre los inversores en la nueva Adstanor Ventures se encuentran, entre otros, varias grandes familias empresariales belgas, informa el periódico flamenco De Tijd.
Los inversores belgas aportaron una cuarta parte del dinero; entre 60 y 70 millones de euros. Entre ellos están las familias Toye (holding Diepensteyn) y Colruyt (sociedad de inversión Korys), el grupo Colruyt y Belfius Insurance. La familia Adriaenssen-de Spoelberch y el gobierno federal belga también pusieron dinero sobre la mesa.
Todos los inversores tienen afinidad con la alimentación y/o la agricultura y apoyan las ambiciones sostenibles del nuevo fondo. Por ejemplo, la familia Colruyt ha sido durante años uno de los principales actores en el sector de la energía eólica. Astanor Ventures ya realizó varias inversiones anteriormente, incluyendo una en Aphea.Bio, que se dedica a biofertilizantes y biopesticidas.
Astanor se enfoca en empresas activas en cuatro temas: salud, cambio climático, océanos menos contaminados y calidad alimentaria. Astanor apunta a startups tecnológicas europeas y estadounidenses que se centran en una alimentación saludable y aportará entre 1 y 15 millones de euros por proyecto.
“La huella del sector alimentario y agrícola es enorme”, dice Hendrik Van Asbroeck, socio de Astanor. “Esto conduce a un aumento en las emisiones de gases de efecto invernadero, escasez de materias primas, residuos, enfermedades crónicas y a una pérdida en cantidad y calidad. Debemos garantizar que las personas tengan acceso a una alimentación saludable y asequible. La crisis del coronavirus ha demostrado la vulnerabilidad de nuestra cadena alimentaria”, señala el nuevo fondo de inversión para la producción alimentaria sostenible.

