Los servicios de inteligencia checos afirman haber descubierto y desarticulado una red de espionaje rusa. La operación tuvo lugar el año pasado, pero recién ahora fue dada a conocer por el jefe del servicio de inteligencia interna checo (BIS).
La red tenía la misión de ejecutar ciberataques contra objetivos en Chequia y en países socios. El servicio secreto ruso FSB, con el apoyo de la embajada rusa en Praga, habría coordinado las actividades de esta red de espionaje.
La revista de noticias checa Respekt ya había informado anteriormente sobre esta red. Según esa publicación, los agentes rusos crearon empresas informáticas que servían como fachada para las actividades de espionaje. Además, varios sospechosos obtuvieron la nacionalidad checa sin problemas, según Respekt. Posiblemente esto implicó actos de corrupción.
Los checos indican que el país enfrenta cada vez más actividades de espionaje provenientes de China. Pekín estaría intentando persuadir a diversos responsables políticos, científicos y empleados de seguridad para obtener información.
Un informe de 2017 de NUKIB, un organismo gubernamental checo que supervisa la ciberdelincuencia, revela que los rusos y chinos están escalando sus actividades de espionaje en Chequia.

