El partido opositor turco CHP vuelve a estar bajo fuerte presión. Arrestos, procesos judiciales y una polémica lucha por el liderazgo han provocado nuevas tensiones entre la oposición proeuropea y el gobierno islamista AKP.
En varias regiones del país, políticos del CHP, autoridades locales y miembros del partido han sido objeto de investigaciones, arrestos o juicios. Estos acontecimientos han incrementado la inquietud dentro del mayor partido opositor. Los miembros del CHP no apoyan el regreso del presidente destituido (por orden judicial). Políticos europeos han advertido a Ankara que no se debe silenciar a la oposición.
Dirección del partido
Al mismo tiempo, desde ámbito internacional se critica el trato hacia la oposición. Se advierte que a los adversarios políticos no se les puede silenciar mediante tribunales, medidas coercitivas u otras formas de presión.
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Mientras tanto, el partido intenta encontrar una salida a la crisis de liderazgo surgida tras una decisión judicial sobre la dirección del partido. Por ello, dentro del CHP se reclama organizar rápidamente un nuevo congreso partidario para que los afiliados puedan expresar nuevamente su opinión sobre la conducción del partido.
Retador
A pesar de los problemas internos, el CHP sigue presentándose como el principal rival del presidente Recep Tayyip Erdoğan y su AKP. El partido intenta desviar la atención de la lucha interna hacia los desarrollos políticos en el país.
Las tensiones se manifestaron nuevamente el sábado durante manifestaciones en las que muchos simpatizantes de la oposición participaron. Los manifestantes expresaron su apoyo a la dirección del partido, que se ha visto presionada por las intervenciones judiciales.

