La investigación se realiza bajo el mandato de la Corte Penal Internacional. La sección neerlandesa está nuevamente compuesta por investigadores de la Marechaussee. Se suman expertos de otras ramas de la defensa. Las tareas del equipo son investigar y asegurar pruebas. Esto sucede bajo el mandato de la Corte Penal Internacional (CPI).
Neerlanda y Chequia colaboran en esta ocasión para llevar a cabo esta misión. Sin duda, no está exenta de riesgos. En Ucrania aún se libran intensos combates.
Hace un año, Lituania, Polonia y Ucrania establecieron un equipo conjunto de investigación (JIT) sobre graves delitos internacionales cometidos en Ucrania. Luego, cuatro países más se unieron al equipo y se creó en Eurojust, en La Haya, una unidad especial para recolectar, almacenar y analizar pruebas.
Es la tercera vez que el Equipo Forense de Investigación neerlandés viaja a Ucrania. La primera fue en mayo del año pasado. La segunda ocurrió a finales del año pasado. Durante esos períodos se aseguraron pruebas que se entregaron a la CPI, que decidirá si se procede con enjuiciamientos.
La guerra en Ucrania es el conflicto armado más documentado hasta la fecha. Un año después del estallido de la guerra, las investigaciones se llevan a cabo en más de 20 países, incluyendo 14 estados miembros de la UE. Con tantos interesados diferentes, pronto quedó claro que se necesitaba un lugar central y seguro para almacenar las pruebas. Como resultado, las instituciones de la UE acordaron extender el mandato de Eurojust.

