El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Heiko Maas, declaró tras conversaciones con el general libio Khalifa Haftar que éste está dispuesto a un alto el fuego. Haftar probablemente acudirá el domingo a la cumbre sobre Libia convocada por la canciller Merkel en Berlín.
Las negociaciones en Berlín son consecuencia del fracaso de encuentros previos en Moscú. Fue Haftar quien arruinó las conversaciones allí. El pasado lunes se intentó sin éxito lograr un alto el fuego entre las partes en conflicto en Moscú. Haftar le escribió a su "buen amigo" Putin que desea continuar el diálogo y está dispuesto a regresar a Moscú para ello.
Mientras tanto, la canciller alemana Angela Merkel ha decidido involucrarse en la situación. Alemania es un actor sin participación militar directa en el país norteafricano. Una amplia delegación de países e instituciones internacionales involucradas ya se ha desplazado a Berlín, con el objetivo de iniciar un proceso de reconciliación que garantice una Libia autónoma.
El general Haftar se negó en Moscú a firmar un acuerdo de alto el fuego. No está claro si en Berlín logrará hacerlo. Haftar combate con sus aliados contra el gobierno de Fajis al-Sarradsch en Trípoli, recibiendo apoyo de Rusia, Egipto, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos.
El gobierno de Trípoli es reconocido internacionalmente y recibe apoyo militar, entre otros, de Turquía y varios países de la UE. Para la cumbre han sido invitados los países que intervienen activamente en el conflicto libio. El Kremlin informó que el presidente Putin participará en la conferencia de Berlín, que debería conducir a un acuerdo de paz.
Observadores internacionales están preocupados por Libia desde hace tiempo. Si las negociaciones fracasan de nuevo, existe el riesgo de que el conflicto en territorio libio se intensifique. En ese caso, Libia podría convertirse en una segunda Siria. Hasta ahora, la comunidad internacional está principalmente dividida sobre Libia. Los países de la UE apoyan diversos grupos y facciones; la UE y Estados Unidos tienen enfoques diferentes dentro de la OTAN; rusos y estadounidenses respaldan milicias enfrentadas, y los propios libios luchan encarnizadamente entre sí.
En nombre de la Unión Europea están presentes en Berlín el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el alto representante para la Política Exterior, Josep Borrell. Quieren desempeñar un papel “fuerte y activo” para contribuir a una solución política del conflicto. Si la conferencia da resultados positivos, la Comisión Europea está dispuesta a financiar la "implementación completa". Borrell incluso ha dicho que la UE está dispuesta a considerar el envío de una misión de paz europea si fuera necesario.

