El viceministro de Agricultura (y exlíder sindical agrario) Michał Kołodziejczak informó que ya se estaban preparando planes para endurecer la normativa, y que la reciente tragedia aceleró este proceso. Uno de los cambios más importantes es la prohibición de la venta en línea y la entrega a domicilio de los productos de protección de cultivos más peligrosos, incluidos aquellos que contienen fosfuro de aluminio.
El viceministro afirmó que muchos particulares, a menudo por desconocimiento, compran productos que sólo deben ser usados por profesionales. “No todos cumplen con la normativa,” dijo Kołodziejczak. En julio, el ministerio ya había llamado la atención sobre la disponibilidad de estos peligrosos productos y ordenó inspecciones a los vendedores de productos para protección de cultivos.
La policía de la ciudad occidental polaca de Nowy Tomyśl recibió el miércoles un aviso de emergencia sobre la niña de tres años, que había sido trasladada al hospital con síntomas de envenenamiento y falleció allí. Según la investigación policial, se había utilizado un rodenticida químico en el terreno familiar.
Aunque el producto fue aplicado al aire libre, un investigador sospecha que los vapores liberados causaron el envenenamiento. Los bomberos encontraron que el terreno estaba contaminado con fosfina, un gas altamente tóxico.
Kołodziejczak hizo un llamado a los usuarios de productos para protección de cultivos a ser extremadamente cuidadosos y a respetar las indicaciones en las etiquetas. “Cada producto para protección de cultivos contiene instrucciones específicas y no debe ser usado por personas sin la formación y autorizaciones correspondientes,” advirtió.
La próxima semana, el Ministerio de Agricultura polaco mantendrá consultas con el Servicio Estatal de Inspección para la Salud Vegetal y Control de Semillas para implementar medidas adicionales y restricciones complementarias. "Esta tragedia ha demostrado que son necesarios más pasos para garantizar la seguridad de nuestros ciudadanos,” concluyó Kołodziejczak.

