El sector agrícola y la política se encuentran en una fase crucial, ya que las negociaciones tarifarias del acuerdo tripartito están estancadas, a pesar del acuerdo previo dentro de la sociedad civil entre gobiernos, empresas, organizaciones agrícolas, grupos ecologistas y autoridades locales.
La reunión en Herning estuvo dominada por un sentimiento de urgencia. Más de 400 agricultores expresaron preocupación por el futuro de sus explotaciones. La reunión no solo contó con la presencia de destacados representantes del sector agrícola, sino también de cinco ministros daneses.
Søren Søndergaard, presidente de L&F, declaró en su discurso de apertura que el sector agrícola está dispuesto a adaptarse y contribuir, siempre que exista un claro apoyo político. El ministro de Clima, Energía y Servicios Públicos, Lars Aagaard, calificó a los agricultores como los “héroes de la historia” por su disposición a aportar a la transición verde.
El presidente Søndergaard criticó la información filtrada sobre las negociaciones, que según él dificulta aún más el debate. La filtración causó inquietud y desconfianza dentro del sector y complicó las negociaciones. La política aún debe elegir entre tres variantes para la restauración de la naturaleza y la reducción de emisiones, con tarifas impositivas asociadas más bajas o más altas.
Un nuevo obstáculo para un acuerdo final son dos informes recientes que ponen en duda el nuevo impuesto climático al CO2 para la agricultura y la ganadería. Estos informes, publicados justo antes de la reunión, han sembrado dudas adicionales sobre las consecuencias económicas para las explotaciones agrícolas.
Uno de los informes muestra que la contaminación por nitratos y nitrógeno es mayor de lo que se había calculado anteriormente, y el segundo informe demuestra que los ingresos de los agricultores daneses han aumentado considerablemente en los últimos años. En la política y la sociedad civil ahora se dice que los agricultores deberían pagar más por la transición.
A pesar de los informes desfavorables y de la falta de un avance durante la reunión, el ministro Aagaard expresó su esperanza de que la política tome una decisión pronto. Destacó que es necesario actuar con rapidez para mantener la confianza del sector agrícola y lograr la transición verde sin que el sector sufra daños innecesarios.

