El think tank de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos publicó la semana pasada un informe país sobre Dinamarca. Este informe se lanza cada pocos años y contiene una evaluación de la economía danesa junto con varias recomendaciones.
La OCDE reconoce que Dinamarca tiene objetivos ambiciosos para una transición ecológica y para la reducción de gases de efecto invernadero, pero también aconseja que "se requieren más reformas políticas. La reforma fiscal verde debe completarse para acelerar la reducción de emisiones", según la recomendación de peso de los economistas de la OCDE.
La introducción de un impuesto sobre las emisiones agrícolas, tal como se está discutiendo actualmente, podría ayudar. Los ingresos fiscales podrían usarse para ayudar a los agricultores a pasar a actividades con menor intensidad de emisiones. Esta recomendación de la OCDE coincide con discusiones similares en la Unión Europea.
El informe también señala que Dinamarca tiene finanzas públicas sólidas y que es un país líder en la agenda verde. La encuesta económica más reciente indica que el crecimiento del PIB se desacelerará a un 1,2 % en 2024, antes de repuntar a un 1,5 % en 2025.
Aunque la inflación ha disminuido algo, sigue siendo alta y existe el riesgo de que la escasez de mano de obra impulse aun más los precios, señala la evaluación del informe. Dinamarca mantiene una política muy restrictiva para admitir solicitantes de asilo y trabajadores extranjeros.
La OCDE advierte que serán necesarias reformas para abordar la escasez de mano de obra y para adaptar la economía nacional al creciente envejecimiento demográfico.

