El gabinete neerlandés del primer ministro Rutte aún no ha tomado una decisión sobre qué astillero europeo o neerlandés construirá los cuatro nuevos submarinos neerlandeses. Se había previsto que, a más tardar a finales de este año, se presentaría una propuesta del Consejo de Defensa para seleccionar entre los cuatro astilleros que aún compiten por el contrato.
Las fuerzas armadas neerlandesas necesitan cuatro nuevos submarinos. Se trata de un pedido multimillonario que no solo conlleva intereses económicos, sino también importantes intereses políticos: la política en La Haya está dividida al respecto.
La Defensa neerlandesa quiere adquirir los cuatro nuevos submarinos por un valor mínimo de 3.5 mil millones de euros. Cuatro astilleros están en competencia: el grupo francés Naval Group, Navantia de España, Saab Kockums de Suecia y el alemán TKMS. Pero los partidos políticos en La Haya quieren que el desarrollo, la construcción y el mantenimiento también beneficien a la economía neerlandesa.
Inicialmente, parecía que a comienzos de este año la elección estaba prácticamente decidida, porque el socio de la OTAN, Francia, con el astillero Naval, tenía un buen modelo de submarino listo en el plano, y se había iniciado una colaboración atractiva con la empresa neerlandesa IHC. Los franceses prometen que una parte del trabajo se realizará en Países Bajos.
En el mando naval parece existir una preferencia por una combinación con el astillero neerlandés Damen. Pero no solo el Ministerio de Defensa decide sobre la compra; también los ministerios de Finanzas, Economía y Asuntos Exteriores tienen voz y voto.
Próximamente, el gabinete neerlandés debería decidir si continúa con uno o varios astilleros para la siguiente fase de la licitación. Parece que esa decisión se está retrasando. Esto significa que aparentemente aún no hay consenso en círculos gubernamentales.

