La empresa tecnológica Nexperia — propiedad del chino Wingtech — no puede tomar decisiones sin el permiso del Ministerio de Economía. Países Bajos ha designado a un "administrador no chino".
La producción de Nexperia continuará, pero las decisiones estratégicas quedan bajo la supervisión directa del gobierno neerlandés hasta nuevo aviso. Con esto, La Haya pretende evitar que la transferencia de tecnologías cruciales quede en manos de China.
Wingtech ha reaccionado enérgicamente a la decisión calificando la intervención como una "intromisión excesiva" y "motivada geopolíticamente". La empresa declaró en medios chinos que está considerando acciones legales y busca el apoyo del gobierno chino.
Las noticias sobre la intervención neerlandesa provocaron una reacción inmediata en la bolsa de Shanghái, donde la acción de Wingtech cayó el lunes el máximo permitido del diez por ciento. Los inversores temen que la medida agrave las tensiones comerciales internacionales.
Wingtech fue incluida ya en diciembre de 2024 por Estados Unidos en la llamada lista de entidades por preocupaciones de seguridad nacional. Las empresas en esa lista no pueden recibir tecnología estadounidense sin un permiso especial de las autoridades estadounidenses.
El asunto aumenta las tensiones entre Países Bajos, China y Estados Unidos sobre el control de la producción avanzada de chips. Tanto La Haya como Washington intentan evitar que China acceda a conocimientos estratégicos en el sector de semiconductores.
Según el Ministerio de Economía neerlandés, hubo "señales agudas de graves deficiencias de gestión" dentro de Nexperia que podrían causar pérdida de conocimiento tecnológico.
El 6 de octubre, la Cámara de Empresas de Ámsterdam suspendió temporalmente al director de Nexperia, Zhang Xuezheng. Fue reemplazado provisionalmente por un administrador independiente no chino con derechos decisorios.

