La peste de los pequeños rumiantes PPR es una enfermedad viral que causa fiebre aguda e inflamación en ovejas y cabras. La enfermedad es de notificación obligatoria y puede causar daños económicos significativos. El año pasado se registraron varios brotes en Rumanía, pero este año no se habían reportado nuevos casos.
En respuesta al brote, la Autoridad Húngara de Seguridad Alimentaria (Nébih) sacrificó la manada infectada y estableció una zona de protección con un radio de 3 kilómetros y una zona de vigilancia de 10 kilómetros alrededor de la empresa afectada. Estas zonas se extienden hasta el país vecino al sur, Eslovenia.
Para evitar una mayor propagación, Nébih ha impuesto una prohibición temporal sobre la importación de pequeños rumiantes desde Rumanía. Se insta a los ganaderos de ovejas y cabras en Hungría a tomar medidas preventivas para evitar la introducción de la enfermedad en sus rebaños.
El brote de PPR en la zona fronteriza puede tener importantes repercusiones en el comercio de ganado y carne en la región. Rumanía es un proveedor importante de ovejas y cabras para Hungría, y la prohibición podría causar escasez de oferta y posiblemente precios más altos para los consumidores.
La proximidad a la frontera austriaca también genera preocupación por la posible propagación de la PPR hacia Austria, situado más al oeste. Aunque aún no se han reportado casos en Austria, la Cámara Agrícola ya ha pedido suspender temporalmente también la importación de pequeños rumiantes desde Bulgaria, Turquía y Grecia.
Las autoridades tanto en Hungría como en los países vecinos continúan vigilando de cerca la situación y tomando medidas para prevenir una mayor propagación de la enfermedad. Se aconseja a los ganaderos de la región que estén atentos a los síntomas de PPR en sus animales y que contacten inmediatamente con los servicios veterinarios si sospechan una infección.

