El gobierno británico de la nueva primera ministra Liz Truss quiere proteger una mayor parte de las tierras agrícolas inglesas de la instalación de grandes parques solares y eólicos. El ministro de Medio Ambiente, Ranil Jayawardena, ha ordenado a sus funcionarios ampliar la definición de tierras agrícolas valiosas, informó el periódico The Guardian.
Las tierras agrícolas en Inglaterra están divididas en cinco categorías. Hasta ahora, algunas áreas agrícolas naturales estaban destinadas exclusivamente al uso agrario. Se pretende ampliar esta protección, lo que prohibiría los parques solares en el 58 % de las tierras agrícolas en Inglaterra.
La primera ministra Truss ha criticado en repetidas ocasiones la presencia de paneles solares en tierras agrícolas. También afirma que los parques solares y eólicos dificultan la ampliación de la autonomía alimentaria británica.
En la reunión anual de su Partido Conservador, incluyó a activistas climáticos en la lista de "coalición anti-crecimiento". Los planes de Jayawardena han enfrentado fuertes críticas, tanto de algunos ministerios como de organizaciones medioambientales.
La asociación Solar Energy UK afirmó que la energía solar no es una amenaza sino una salvación, especialmente dada la actual crisis energética internacional. "Reducirá la factura energética, garantizará la seguridad energética, impulsará el crecimiento y apoyará la economía rural", dijeron. La expansión de las energías renovables es inevitable, dado el fuerte aumento de los costes del gas natural.

