La agroindustria y la agricultura rusas deben depender menos de la importación de semillas extranjeras y material de reproducción. Moscú invertirá más dinero en mejoramiento genético, producción de semillas y cría de cultivos y especies animales que son decisivos para la seguridad alimentaria nacional.
Tras una reunión sobre apoyo científico y técnico para la agroindustria, el presidente Vladimir Putin ordenó tener propuestas concretas listas en unos meses. La atención no solo debe centrarse en la elección de cultivos y especies animales futuras, sino que también se debe invertir en la formación de los agricultores rusos.
En unos meses deben estar ajustados los programas de formación para el personal científico-pedagógico y debe estar organizada la capacitación de los agricultores, según desea el presidente ruso.
El gobierno incentivará a los agricultores para aplicar en la práctica los resultados científicos y técnicos del nuevo programa. Para ampliar los mercados de venta de nuevos productos rusos propios, el Kremlin decidió lanzar una campaña pública. En todo caso, debe reducirse la dependencia del complejo agroindustrial ruso de semillas y material de reproducción extranjeros.
Anteriormente, Putin ya había dado la orden de desarrollar tecnologías genéticas para plantas. El Instituto Kurchatov trabaja desde hace varios años en un plan para el desarrollo de tecnologías naturales.
Según el instituto ruso, las tecnologías genéticas permiten desarrollar nuevos cultivos agrícolas. Por ejemplo, con ayuda de estas tecnologías genéticas se pueden hacer variedades de trigo resistentes a las heladas o a la sequía.

