Una delegación rusa abandonó la capital turca, Ankara, sin alcanzar un acuerdo sobre la tensa situación en la provincia siria de Idlib. Allí, los ejércitos sirio y turco se han disparado mutuamente en varias ocasiones durante la última semana, causando ya múltiples muertos en ambos bandos.
Las negociaciones comenzaron el sábado y finalizaron el lunes sin acuerdo. También el lunes estallaron de nuevo enfrentamientos armados entre soldados turcos y sirios. Turquía expresó a los diplomáticos rusos que los ataques de los militares sirios serán respondidos con represalias.
Ahora que el alto el fuego turco-ruso en la provincia siria de Idlib ha colapsado, la violencia aumenta. Al menos 700,000 sirios han huido. Las tensiones entre Turquía y Siria volvieron a escalar el martes. Las fuerzas gubernamentales del presidente sirio Assad conquistaron la última parte de una carretera estratégica en la provincia noroccidental de Idlib a los rebeldes sirios, quienes cuentan con el apoyo de Turquía.
Turquía es responsable de mejorar la situación en Idlib, como establece el acuerdo de Sochi. Actualmente no hay una cumbre prevista entre Putin y Erdoğan. El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, instó al régimen de Assad y a Rusia a detener sus ataques en Idlib. La cumbre de la OTAN de miércoles y jueves también tratará la lucha contra el Estado Islámico.
Esta semana ya se habían registrado enfrentamientos entre Ankara y Damasco. Los bombardeos mutuos significan el fin de un alto el fuego que Turquía y Rusia acordaron en 2018 para la provincia de Idlib. Aunque Ankara apoya a los rebeldes sirios y Moscú respalda al gobierno de Assad, ambas partes han trabajado tras bambalinas en varias ocasiones para buscar una solución política. Así, hace dos años Ankara y Moscú acordaron establecer una zona de desescalada alrededor de Idlib para detener la violencia. Ahora eso ha llegado a su fin definitivo.
Rusia apoya al ejército gubernamental sirio en su lucha contra militantes en Idlib, la última provincia todavía en parte controlada por yihadistas. El ejército sirio está avanzando, lo que ha provocado el desplazamiento de unas 700,000 personas hacia Turquía.

