Wagner suministra y alquila guardias y milicias armadas en países como Libia, Siria y la República Centroafricana. Las sanciones también afectan a otras tres empresas y organizaciones rusas. Los ciudadanos y empresas europeos tampoco pueden hacer negocios con ellas.
La Unión Europea impone sanciones a la organización de mercenarios rusa Wagner. Muchos países de la UE consideran que la empresa juega un papel nocivo en Ucrania y otros países. Países como Países Bajos, Francia y República Checa habían presionado para medidas punitivas contra Wagner, ya que también amenaza con establecerse en Malí.
Wagner presta poca atención a los derechos humanos o al estado de derecho, y además a veces serviría como un ejército sombra del Kremlin. Rusia sostiene que Wagner es una empresa privada, pero en realidad recibiría órdenes desde Moscú.
El grupo Wagner (PMC Wagner) es oficialmente una empresa propiedad del ruso Evgueni Prigozhin, un empresario con estrechos vínculos con el presidente ruso Vladímir Putin. Se dice que fue entre otras cosas el chef privado de Putin. Wagner fue fundada por Dimitri Utkin, quien durante años perteneció a las unidades élite de los servicios secretos rusos.
Wagner mantiene vínculos muy estrechos con el ejército ruso. Por ejemplo, los reclutas del ejército de mercenarios pueden usar campos militares en Molkin, en la región de Krasnodar. Wagner también recluta activamente en el ejército ruso. En 2016 se estimaba que Wagner contaba con unas mil personas.
Los ministros de Asuntos Exteriores de la UE también defienden un embargo de armas contra Myanmar, en el sudeste asiático, debido al aumento de la violencia en el país. La declaración de Bruselas sigue a informes sobre una nueva masacre en Myanmar. El ejército dice haber eliminado “terroristas armados”.
El ejército de Myanmar dio un golpe de Estado este año y arrestó a la jefe de gobierno Aung San Suu Kyi. La Unión Europea ya había impuesto sanciones, pero ahora está claro que se necesitan medidas adicionales.

