El Consejo Federal había planeado originalmente reducir los gastos agrícolas en un 1,6% en los próximos años. Esto formaba parte de una operación más amplia de recortes presupuestarios. Sin embargo, se revirtió el enorme ahorro de 230 millones de francos.
Especialmente la Unión de Agricultores Suizos (SBV) y diversas organizaciones agrarias han defendido firmemente la conservación de las subvenciones. Argumentaron que el sector agrícola ya trabaja con un presupuesto limitado desde hace años, mientras que muchos costos y gastos son obligatorios. Según el director de la SBV, Martin Rufer, no es justo que los agricultores tengan que asumir los déficits presupuestarios del gobierno.
Los opositores a aumentar los gastos agrícolas señalaron la disminución en el número de explotaciones agrícolas. En los últimos veinte años, el número de granjas suizas se ha reducido en un 30%. Según los críticos, el presupuesto debería ajustarse a esta evolución.
La conservación de las subvenciones agrícolas tiene repercusiones para varios grupos. Para los agricultores, significa estabilidad y la posibilidad de seguir invirtiendo en prácticas agrícolas sostenibles y respetuosas con el clima. Los consumidores pueden contar con precios estables de los alimentos y un cierto grado de autosuficiencia.
Suiza implementa una política agrícola propia que difiere de la Política Agrícola Común (PAC) de la Unión Europea. En la UE se enfatiza principalmente el libre mercado para los productos agrícolas, pero Suiza pone más énfasis en la producción local y en estrictas normas medioambientales.
Una diferencia importante entre las normativas agrícolas suizas y las de la UE es el impacto sobre los acuerdos comerciales y las exigencias medioambientales. Suiza aplica normas más estrictas en materia de bienestar animal y sostenibilidad ecológica que muchos países de la UE. Posiblemente, los agricultores suizos deben cumplir con las reglas comerciales internacionales, mientras que la UE protege en gran medida su mercado interno. Esto puede representar una desventaja competitiva para los agricultores suizos.
La decisión de mantener el presupuesto agrícola sin cambios sugiere que Suiza valora su sector agrario. Con este acuerdo, el parlamento sigue apostando por la seguridad alimentaria, la sostenibilidad y la preservación de las prácticas agrícolas tradicionales.

