El presidente estadounidense Trump ha ratificado leyes de sanciones contra la construcción del gasoducto ruso Nord Stream 2 hacia Europa Occidental. Estados Unidos anuncia que impondrá multas y sanciones contra empresas y personas involucradas en ese proyecto de exportación energética ruso.
La empresa neerlandesa-suiza Allseas ya ha suspendido los trabajos en el oleoducto. "Allseas espera directrices sobre cómo proceder de las autoridades estadounidenses correspondientes", informó la empresa en un comunicado. Moscú había señalado anteriormente que el proyecto estaría terminado en unos meses, pero la construcción del oleoducto podría sufrir retrasos debido a esto.
A través de Nord Stream 2, Rusia puede suministrar gas a Alemania sin pasar por territorio de Polonia y Finlandia. El gasoducto atraviesa el Mar Báltico. Estados Unidos se opone a este gasoducto desde hace años. El país teme que el presidente ruso Vladimir Putin gane mayor influencia en Europa Occidental mediante el suministro de gas.
El gobierno de la canciller alemana Angela Merkel ha condenado las medidas estadounidenses y ha instado a Trump a no interferir en la política energética europea. "Ejercen influencia sobre empresas alemanas y europeas, y consideramos este movimiento una intromisión en nuestros asuntos internos", declaró una portavoz del gobierno alemán.
Las sanciones estadounidenses también enfrentan a la Unión Europea. Bruselas ya ha declarado que adoptará contra-medidas en caso necesario. El presidente ruso Vladimir Putin también ha jurado adoptar medidas "mutuas" contra estas sanciones.
Nord Stream 2 también es importante para los propios rusos. Hasta ahora exportan su gas y petróleo hacia Europa occidental a través de oleoductos que pasan por Bielorrusia y Ucrania. Tras la anexión rusa de la península ucraniana de Crimea, ambos países están en conflicto. Ucrania podría cerrar los grifos del gas ruso, impidiendo que llegue a los países de la UE.
Por eso la construcción de Nord Stream 2 es de enorme importancia estratégica para Gazprom y Putin: ya no dependerán tanto de Kiev. Justamente la semana pasada Rusia y Ucrania alcanzaron un acuerdo sobre el suministro de gas ruso a Europa a través de las tuberías actuales del sur. Un contrato vigente vence a finales de diciembre. El viceprimer ministro ruso Dmitri Kozak dice que el nuevo acuerdo abarca un periodo de cinco años.
Según fuentes internas, Rusia ha ofrecido pagar 3 mil millones de dólares a Ucrania. A cambio, Kiev suspende una demanda contra Gazprom en la que exige 12 mil millones de dólares como indemnización por infraestructuras confiscadas en Crimea. Este acuerdo es sin duda también consecuencia de las recientes primeras conversaciones oficiales entre ambos países.
Actualmente Gazprom suministra más del 36 por ciento del mercado total del gas en la Unión Europea. Bruselas temía que la disputa legal entre Kiev y Moscú afectara el suministro de gas y ha mediado en el acuerdo ruso-ucraniano.

