El primer ministro Tusk reemplazó al ministro de Agricultura, Czesław Siekierski, quien provenía de la facción conservadora afín a los agricultores en la coalición. Su sucesor es Stefan Krajewski, un ingeniero agrícola con formación académica. Este cambio simboliza un giro hacia un enfoque más tecnocrático de la política agrícola, con el que Tusk también busca acercarse a votantes urbanos y moderados.
Czesław Siekierski había sido blanco de críticas desde hace tiempo, entre otras cosas por su edad. Su política se consideraba obsoleta, y se le reprochaba no conectar suficientemente con el sector agrícola moderno ni con los jóvenes agricultores. Por ello, su salida fue vista como inevitable por los observadores.
También el viceministro de Agricultura, Michał Kołodziejczak, abandonó recientemente el gabinete. Es el fundador del grupo de acción agraria Agrounia, incorporado a la coalición en 2023 por Tusk. Su salida se produjo tras intensas discrepancias dentro del ministerio y tensiones sobre la orientación de la política agrícola polaca. Su posición se consideró internamente cada vez más insostenible.
Además de los cambios en el ministerio de Agricultura, se reorganizaron otros ministerios. Tusk decidió, entre otras cosas, fusionar el ministerio de Deportes con el de Turismo. Con ello busca promover la eficiencia y alinear mejor las políticas. Estas medidas forman parte de una reestructuración administrativa más amplia.
Salieron más rostros del gobierno. No sólo Siekierski y Kołodziejczak, sino también la ministra de Salud Leszczyna y el ministro de Desarrollo Paszyk tuvieron que dejar sus cargos. Su dimisión marca la disposición de Tusk a hacer limpieza también fuera del ámbito agrícola. Para sus sucesores optó por candidatos con experiencia administrativa y menor vinculación partidista marcada.
La reorganización fue presentada por Tusk como un paso necesario para aumentar la eficacia del gobierno. Según el primer ministro, es importante que el gabinete siga una línea unificada y que la división interna deje de paralizar el trabajo gubernamental. Subrayó que la cooperación dentro de la coalición sigue siendo importante, pero que ahora prima la determinación. Con la designación de figuras más tecnocráticas, Tusk espera calmar ese descontento.

