Un juez federal en los Estados Unidos ha determinado que el estado de California no puede obligar a la empresa química Bayer a colocar una advertencia en el envase del herbicida RoundUp que indique que el glifosato causa cáncer.
Aunque una subdivisión de la Organización Mundial de la Salud (OMS) clasificó en 2015 al glifosato como “probablemente cancerígeno”, el juez estadounidense señaló que existen varias otras organizaciones que “han llegado a la conclusión de que no hay suficiente o ninguna evidencia de que el glifosato cause cáncer.”
La Oficina de Evaluación de Riesgos para la Salud Ambiental de California había clasificado hace tres años al glifosato como una sustancia química conocida por causar cáncer, pero la unidad Monsanto de Bayer impugnó esa decisión y ahora ha ganado en apelación.
El fallo judicial es una victoria para Bayer, que hace dos años adquirió a la empresa francesa Monsanto y desde entonces ha sido demandada ya en decenas de miles de juicios en Estados Unidos relacionados con Roundup. Bayer ha sufrido grandes pérdidas en esos procesos anteriores en Estados Unidos, aunque en muchos casos se redujeron las condenas por indemnizaciones masivas.
Bayer, que adquirió Roundup con la compra de Monsanto por $63 mil millones en 2018, aún enfrenta demandas de más de 52,500 usuarios de Roundup estadounidenses, y los jurados en tres juicios ya han condenado a la empresa a pagar miles de millones porque el producto causó cáncer.
Bayer, que ha apelado las sentencias, niega las acusaciones y destaca que el glifosato no causa cáncer y es seguro. La empresa busca una solución extrajudicial para el juicio, que según analistas podría derivar en un acuerdo de $10 mil millones.
Ahora que la aprobación de la UE para el glifosato expira en diciembre de 2022, allí también ha comenzado nuevamente la lucha por el futuro de este controvertido pesticida. La Comisión Europea ha nombrado ya cuatro países evaluadores que actuarán conjuntamente como “informantes” para la próxima evaluación del glifosato. Este grupo está compuesto por Francia, Hungría, Países Bajos y Suecia.
El expediente técnico que respalda la solicitud, que contiene estudios científicos y datos bibliográficos, fue formalmente presentado este mes. El dossier entregado por las empresas será remitido por el grupo evaluador a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). Esta presentará sus conclusiones a la Comisión Europea, que propondrá si se vuelve a aprobar o no el glifosato. El glifosato es uno de los herbicidas más utilizados en la agricultura europea y es el herbicida más usado en el mundo.

