Los socialdemócratas de la ex primera ministra Magdalena Andersson siguen siendo el partido más grande y lideran el campo de centroizquierda. Kristersson intenta mantenerse en el poder con sus Moderados moderados y otros partidos de centroderecha. En esto, la relación con los radicales Demócratas de Suecia vuelve a jugar un papel importante.
Apoyo parlamentario
Los Demócratas de Suecia apoyaron durante los últimos cuatro años al gobierno de coalición sin aportar ministros. Su apoyo parlamentario fue necesario y dio al partido una influencia considerable, especialmente en migración y criminalidad. Ahora el partido no quiere ser solo un socio de tolerancia, sino también asumir responsabilidades gubernamentales.
El líder del partido, Jimmie Åkesson, desea después de las elecciones aportar ministros y cargos importantes en el gobierno. El primer ministro Kristersson ha abierto la puerta a ello. Los Demócratas de Suecia están alrededor del veinte por ciento y son uno de los partidos políticos más grandes del país.
Promotion
Además de la migración y la criminalidad, el empleo, la economía y la seguridad social juegan un papel importante. Los partidos destacan diferentes aspectos, desde impuestos y servicios públicos hasta competitividad, emprendimiento y empleos. La atención sanitaria y el estado de bienestar también son temas clave en la contienda electoral.
Cambio de poder
Un posible cambio de poder no implicaría necesariamente un gran cambio de rumbo en todos los ámbitos. Gobierno y oposición sueca están especialmente cerca en seguridad y defensa. Hay diferencias políticas mayores en impuestos y en la organización del estado de bienestar.
La formación de un nuevo gobierno podría resultar complicada. No solo los dos campos políticos están cerca en votos, sino que también existen diferencias dentro del centroizquierda que podrían dificultar las negociaciones. Por ejemplo, el Partido del Centro quiere un gobierno en torno al centro político, sin los Demócratas de Suecia ni el Partido de Izquierda.
Las encuestas recientes subrayan lo pequeño que se ha vuelto el margen. El centroizquierda se sitúa alrededor de la mitad de los votos, mientras que el bloque de derechas está unos pocos puntos porcentuales detrás. El resultado de los Liberales puede ser importante. Este pequeño partido de gobierno oscila alrededor del umbral electoral del cuatro por ciento.
Más estricto
La migración sigue siendo una línea política clara de división. El bloque gobernante defiende la política más estricta de los últimos años. El Partido del Centro, por su parte, quiere otras reglas para la migración laboral y los permisos de residencia permanente, y quiere hacer más atractivo para investigadores extranjeros, empresarios y trabajadores venir a Suecia.
La criminalidad también sigue siendo importante para el bloque de derechas. Los partidos gobernantes y los Demócratas de Suecia quieren continuar con su enfoque estricto. Por ello, las elecciones no solo decidirán quién dirigirá el gobierno, sino también qué partidos después del 13 de septiembre pueden organizar juntos suficiente apoyo.

