Lo que inicialmente estaba pensado como una manifestación de agricultores y criadores de cerdos, en las últimas semanas se ha convertido en una protesta para exigir más atención al despoblamiento continuo del campo español. La manifestación masiva del domingo tuvo lugar un día después de que unos miles de manifestantes, convocados por el partido de extrema derecha Vox, realizaran una marcha de protesta por Madrid.
La gran manifestación rural, que según la policía reunió a unas 150.000 personas pero para los organizadores fue de 400.000, fue organizada por la Alianza Rural, que según sus datos representa a 10 millones de personas en España.
“Este gobierno es un desastre, el combustible cada vez es más caro”, dijo la organizadora Nora Guzmán desde un tractor verde en Pozuelo de Alarcón, al oeste de Madrid. “Hoy es el comienzo para buscar soluciones”, afirmó Pedro Barato, jefe de la organización empresarial agraria Asaja, a los periodistas.
Los productores de alimentos se quejan del aumento de los precios del combustible y los fertilizantes en una época de bajos márgenes de ganancia. También criticaron al gobierno de centroizquierda del primer ministro socialista Pedro Sánchez por imponer normativas de bienestar animal que limitan la cría de perros o la caza.
El año pasado los precios de la energía en España aumentaron un 72%, uno de los incrementos más altos dentro de la Unión Europea. Los costos se han incrementado aún más desde la invasión rusa de Ucrania el 24 de febrero, en una crisis que se suma a la pandemia del coronavirus.
El lunes pasado, los camioneros españoles convocaron una huelga indefinida por los precios del combustible, que pronto derivó en varios cortes de carretera y protestas, causando problemas en la cadena de suministro. Esto ha provocado que la entrada y salida de muchos productos agrícolas en las zonas rurales de España se haya detenido parcialmente.

