En una entrevista con la agencia de noticias económicas Bloomberg News, Kaag dijo que Países Bajos, el segundo mayor exportador agrícola del mundo, tendrá que desplazarse hacia empleos de alta tecnología en los próximos diez años. Según ella, también se necesita más espacio para la construcción de viviendas.
El año pasado, Países Bajos tuvo una exportación agrícola de más de cien mil millones de euros, según una estimación de la Universidad de Wageningen. El ganado y los fertilizantes son fuentes importantes de emisiones de nitrógeno, y se dice que los Países Bajos ya superan los límites establecidos por la Unión Europea.
“Nos estamos topando con un muro en términos de posibilidades actuales debido al nitrógeno, las emisiones de CO2 y el espacio”, dijo Kaag a Bloomberg News. Los economistas pronostican que el crecimiento de la producción se desacelerará a un 4,4% este año y a menos del medio por ciento el próximo año, mientras que el año pasado, tras la pandemia de COVID-19, Países Bajos presentó una recuperación económica del cinco por ciento.
El gobierno neerlandés quiere llevar a cabo una transición en la agricultura para alcanzar el objetivo de reducir a la mitad las emisiones en 2030, y planea comprar miles de granjas. Esto podría llevar a una reducción del rebaño en un tercio en ocho años.
“Intentamos claramente mantener un clima de inversión atractivo para una amplia gama de empresas”, dijo ella. “Pero debemos tomar decisiones muy difíciles y debemos hacerlo de una manera que la mayoría de las personas no solo entienda, sino que también apoye porque saben que no podemos acumular deuda climática.”

