Tras el descubrimiento a finales de mayo del primer caso de peste porcina africana en el extremo oeste de Alemania, cerca de la frontera francesa, Francia ha adoptado precauciones adicionales.
Se han ampliado las investigaciones en zonas del este del país para detectar jabalíes infectados. Desde el hallazgo, las autoridades francesas tienen en cuenta “la situación epidemiológica en el oeste de Alemania”.
Un estado de vigilancia elevado (‘fase 2B’) para la supervisión de la fauna natural se aplica desde esta semana en 14 municipios de las regiones noreste francesa de Bas-Rhin en Grand Est.
Esta mayor vigilancia de la fauna se ha implementado desde principios de año en las provincias costeras del sur de Francia en la Côte d’Azur, tras el descubrimiento de casos de PPA en el norte de Italia. Este nivel de supervisión también se mantiene desde hace tiempo en la frontera con Bélgica, abarcando parte de los departamentos de Ardenas, Meurthe-et-Moso y Mosa.
También España ha aprovechado el brote de PPA en la frontera germano-francesa para instar a las empresas nacionales a ser más cautelosas. De nuevo se destaca la urgente necesidad de cumplir con las medidas de bioseguridad en explotaciones porcinas y en el transporte animal.
El Ministerio de Agricultura español también resaltó la importancia de la desinfección, por ejemplo en el transporte de animales, y publicó una lista de desinfectantes aprobados que son efectivos contra la PPA.

