Investigadores del Instituto de Salud Global de Barcelona proponen plantar árboles como una posible solución. Afirman que esto podría reducir el número anual de muertes por estrés térmico hasta en un cuarenta por ciento.
Debido al aumento de las temperaturas en la Tierra, también aumenta el número de muertes relacionadas con el calor en áreas urbanas densamente pobladas. Las olas de calor extremo son cada vez más frecuentes, lo que en áreas urbanas lleva a la formación de las llamadas islas de calor.
Los investigadores analizaron las tasas de mortalidad de personas mayores de 20 años que vivían en 93 ciudades europeas (un total de 57 millones de habitantes) entre junio y agosto de 2015. Además, recopilaron datos sobre las temperaturas diarias en el campo y en cada ciudad.
La temperatura en áreas urbanas puede ser considerablemente más alta que en el campo, ya que materiales de construcción como el asfalto y el hormigón retienen el calor. En pequeños bosques dentro de la ciudad, la temperatura puede ser hasta veinte grados más fresca que en una acera cercana. El espacio verde puede reducir considerablemente la temperatura en las ciudades, según la investigación.
Actualmente, en las grandes ciudades aproximadamente el 15 por ciento de la superficie está en sombra gracias a los árboles. Al plantar más árboles, el estrés térmico disminuye notablemente. Los investigadores aseguran que muchos centros urbanos ya son demasiado calurosos.
En general, las ciudades con las tasas más altas de mortalidad por calor se encuentran en el sur y este de Europa. Estas también son las ciudades que más se beneficiarían con la plantación de más árboles. Los autores reconocen, sin embargo, que plantar más árboles en algunas ciudades puede ser difícil debido a la planificación espacial existente.

