Esto equivale a casi el 54% de todos los votos emitidos, el apoyo más bajo jamás recibido por una nueva Comisión. Casi todos los grupos parlamentarios votaron divididos.
La división en el Parlamento ejerció presión sobre la coalición proeuropea formada por el PPE, socialistas y liberales. Tanto Iratxe García, líder de los socialistas, como Valérie Hayer de Renew Europe expresaron críticas por la cercanía del PPE con partidos nacionalistas de derecha y de extrema derecha.
Los eurodiputados quieren que la nueva Comisión aborde rápidamente los desafíos que enfrenta la UE. Hicieron un llamado a Von der Leyen y su equipo para mejorar la competitividad europea, implementar el Green Deal, garantizar la independencia energética y construir una unión de defensa como respuesta a la guerra continua en Ucrania.
Von der Leyen reconoció las tensiones y pidió cooperación entre todas las fuerzas democráticas y proeuropeas. “La multiplicidad de divisiones y el forjar de compromisos es lo que caracteriza a una democracia viva,” dijo. Señaló que tanto la guerra rusa persistente contra Ucrania como la inminente guerra comercial de Estados Unidos contra China representan una amenaza para la estabilidad dentro y fuera de la UE.
En su discurso, von der Leyen prometió una Comisión que se enfoque completamente en revitalizar la estancada economía de la UE, aumentar la competitividad, reducir la burocracia, atraer inversiones y cerrar la brecha de innovación con Estados Unidos y China.
La primera iniciativa de la Comisión será una "brújula de competitividad" para cerrar la brecha de innovación con Estados Unidos y China, y para hacer la economía europea más verde e independiente. Además, Von der Leyen reiteró su llamado a un mayor gasto en defensa y a un papel más fuerte de Europa en conflictos geopolíticos.

