Casi 300 organizaciones insisten en su llamado por leyes más estrictas para fomentar la agricultura sostenible. Su demanda coincide con propuestas en el Parlamento Europeo, que se presentarán a finales de esta semana, para subsidios de la UE destinados a los fertilizantes.
Organizaciones medioambientales como el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), Foodwatch y la asociación europea de consumidores Beuc afirman que el futuro alimentario debe cambiar de menos pizzas congeladas y comidas preparadas, a más productos orgánicos y regionales.
Así, según una carta publicada el lunes dirigida a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, los ciudadanos de la UE tendrían acceso a alimentos más justos, saludables y respetuosos con el medio ambiente.
La estrategia de la granja a la mesa es uno de los planes de la Comisión Europea para hacer la agricultura europea más sostenible. Entre sus objetivos está reducir a la mitad el uso de pesticidas para 2030.
Debido a la prohibición internacional actual a la importación de petróleo y gas rusos, los precios del gas han aumentado considerablemente en el último año y la producción de fertilizantes es actualmente muy costosa.
Los agricultores europeos llevan un año pidiendo algún tipo de apoyo de la UE para reducir los precios de los fertilizantes. Por ejemplo, Polonia ya ha establecido una compra colectiva combinada con apoyo estatal. Hasta ahora, la Comisión Europea no ha atendido las llamadas para abrir el fondo de crisis agrícola, ya que esto sólo significaría pagar millones adicionales a los accionistas de unas pocas grandes fábricas de fertilizantes.
El jueves, el Parlamento Europeo votará una extensa resolución que, entre otras cosas, propone que la UE desarrolle un «sector protegido» para la producción de fertilizantes. En esta resolución no vinculante también se solicita que finalmente se avance en la propuesta holandesa para transformar estiércol animal en fertilizante natural permitido.

