Las grandes preguntas en este momento son: ¿mantendremos el Pacto Verde, incluyendo ajustes en la agricultura, cómo lidiar con el obstinado Polonia y un comisario agrícola polaco solista, y qué hacer con los diez aspirantes esperanzados a ser países de la UE?
Actualmente se especula mucho, apenas nueve meses antes de las elecciones europeas y aproximadamente un año y medio antes de la formación de un nuevo equipo de Comisarios. Von der Leyen desea ser reelegida, pero para ello debe salir ilesa de la lucha durante el próximo año y medio.
Las opiniones varían, pero casi todos coinciden en que su discurso cerrará el ciclo que comenzó en diciembre de 2019 al desplegar la filosofía del Pacto Verde.
Aunque esa misión, con su entonces mano derecha y primer vicepresidente Frans Timmermans, está teórica y técnicamente casi completada, quedan lejos muchas cuestiones sobre agricultura y biodiversidad. Además, se ha convertido en dinamita política.
Ursula von der Leyen se enfrenta a la elección: mantener los ambiciosos objetivos del Pacto Verde o aceptar ciertas relajaciones. Varios grupos de interés ya han instado a mantener la prohibición del uso del glifosato. También piden no posponer la prevista modernización de las normas de la UE sobre bienestar animal.
Por otro lado, la influyente organización europea del sector agrícola Copa-Cosega ya ha pedido ajustes. “Necesitamos una Unión Europea que se aleje del dogmatismo y vuelva a dialogar con las comunidades rurales.
Sujetos cruciales siguen sobre la mesa, ya sea protección de cultivos, nuevas técnicas genómicas, bienestar animal, sistemas alimentarios sostenibles o la finalización de las negociaciones sobre la recuperación de la naturaleza o las emisiones industriales. ¡Por estas razones, la agricultura y la silvicultura europeas no pueden quedar fuera del discurso sobre el Estado de la Unión!”, afirmó Copa-Cosega.
Además, la Comisión actual deberá decir algo de todas formas sobre las reformas urgentemente necesarias (¡ya prometidas!) de los procedimientos, competencias y responsabilidades de la UE. Esto es urgente ya con los 27 estados miembros actuales; y más aún si se permiten cinco o diez nuevos miembros.
De una reciente declaración del presidente de la UE, Charles Michel, se deduce que algunos jefes de Estado y de gobierno consideran que la UE debería estar lista para ello en 2030. Esto significa que la nueva Comisión (2024-2029) solo debe preparar el terreno, y que la decisión final debe tomarse en el periodo siguiente.

