Los partidarios, entre ellos muchos miembros del Parlamento Europeo, destacan principalmente las ventajas y acusan a los opositores de manipulación y de difundir información engañosa. En el Parlamento Europeo en Estrasburgo se llevará a cabo el miércoles, por enésima vez, una manifestación de agricultores organizada por el influyente grupo de presión agrícola europeo agri.
En Polonia se está llevando a cabo un intenso debate sobre las consecuencias del acuerdo Mercosur. Según los medios polacos, los detractores estarían atemorizando a los agricultores con escenarios apocalípticos sobre la llegada de productos cárnicos y agrícolas baratos de Sudamérica. Estos productos se producirían bajo normas de producción y calidad inferiores, lo que debilitaría la posición competitiva de los agricultores polacos.
El gobierno polaco está bajo presión interna de organizaciones con intereses contrapuestos. Además, Polonia preside la Unión Europea este semestre y debe asegurar un proceso de toma de decisiones europeo fluido.
El comisario europeo de Agricultura, Christophe Hansen, destaca principalmente las ventajas del acuerdo comercial. En una entrevista afirma que el sector agrícola europeo se beneficia justamente del acceso a nuevos mercados de exportación. Según Hansen, es crucial que la UE establezca acuerdos claros con los países de Mercosur sobre requisitos de calidad y medioambientales para garantizar condiciones de juego equitativas. Solo así, dice, se podrá evitar que los agricultores europeos sean los perjudicados.
Si se produjera una competencia desleal, Bruselas ha preparado un fondo de compensación de más de mil millones de euros, impulsado también por el presidente francés Macron. En los últimos días, los agricultores franceses han bloqueado carreteras nuevamente en protesta por la aprobación definitiva del tratado Mercosur.
Un tema recurrente en el debate es que la información incorrecta o incompleta oscurece la discusión. Un portavoz de la UE advierte que los agricultores en varios países miembros son engañados por "noticias falsas". Según esta fuente, la Comisión Europea debe hacer más para difundir información correcta. En el vacío que se genera ante la falta de datos fiables, la resistencia puede surgir y crecer fácilmente, advirtió.
En el Parlamento Europeo, la resistencia no se alimenta tanto de opiniones políticas o posiciones de los grupos, sino principalmente de sentimientos nacionales. Los políticos de países con un sector agrícola fuerte se reúnen y mantienen una coalición agraria que no es necesariamente ideológica, sino sobre todo económica. Esto dificulta llegar a un consenso en Bruselas.
Los partidarios del acuerdo afirman que no se pueden simplemente descartar los beneficios económicos. La UE podría exigir a cambio la apertura del mercado que los países de Mercosur cumplan ciertas normas medioambientales. Además, el acuerdo podría impulsar innovaciones, intercambio de conocimientos y nuevas relaciones comerciales. El comercio europeo con Sudamérica no se limita solo a la agricultura o la alimentación, sino también a tecnología, automóviles y otros bienes de consumo.
No obstante, persisten grandes dudas. La gran cuestión es si será posible un control suficiente de la UE sobre el cumplimiento de normas estrictas en materia de medio ambiente, bienestar animal y calidad alimentaria. Las organizaciones agrícolas plantean diversas preguntas sobre garantías claras, mientras los líderes políticos están presionados tanto por socios comerciales como por sus propios electores. La falta de consenso dentro de la UE y la gran diversidad de intereses nacionales complican la decisión definitiva sobre el tratado comercial.

