Con esta postura de la gran mayoría del Parlamento Europeo, la próxima semana comenzarán las negociaciones tripartitas entre la Comisión Europea, los Estados miembros de la UE y el Parlamento Europeo. En ese caso, el comisario de Clima Frans Timmermans deberá encontrar (limitados) nuevos financiamientos si el Parlamento continúa bloqueando su acceso a los fondos agrícolas.
Dado que la mayor parte del dinero (más de 200 mil millones de euros) ya fue aprobada por los países de la UE, y que la reserva agrícola solo se necesitaba a largo plazo, se espera encontrar una solución al respecto. Más aún porque todos tienen gran urgencia.
Mientras tanto, ministros, comisión y Parlamento ya han llegado esta semana a un acuerdo sobre partes del plan climático Fitfor55 de Timmermans. Estas medidas nuevas contra la contaminación del aire y del suelo suponen un paso importante hacia normas más estrictas, con acciones que también afectarán a la agricultura y ganadería. Bruselas quiere que sus emisiones se reduzcan en un 40% para 2030 en comparación con 2005.
No existe todavía consenso entre los tres decisores europeos sobre la propuesta de tratar en el futuro a las grandes explotaciones ganaderas como grandes contaminadores del aire. Algunos ministros de Agricultura parecen mantener una postura firme. Tampoco hay acuerdo sobre la propuesta de reducir en un cuarto el uso de productos químicos en la agricultura.
La propuesta de “menos química en la agricultura” es, según los democristianos del PPE, excesiva y limita de forma irresponsable la producción agrícola. Los socialdemócratas del S&D en el Parlamento Europeo han declarado que solo aceptarán “menos química” si están disponibles sustitutos de fertilizantes “verdes”.

