El boicot de acceso aplica a todos los lugares en Bruselas y Estrasburgo, donde se llevan a cabo los debates principales, y al secretariado en Luxemburgo.
Según el Parlamento, la medida es una respuesta a la actuación brutal de las autoridades iraníes contra los manifestantes. La presidenta Roberta Metsola ha subrayado que el Parlamento Europeo se declara solidario con el pueblo iraní.
Además de la prohibición de acceso, también se habla de posibles nuevas sanciones de la UE contra Irán. Dentro de la Unión Europea se están considerando medidas adicionales, incluyendo la posibilidad de extender sanciones a personas involucradas en represión, violencia y ejecuciones.
La Comisión Europea también ha reaccionado públicamente ante la situación. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, declaró que la Unión Europea sigue de cerca los acontecimientos en Irán, mientras la represión aumenta y el número de víctimas entre los manifestantes se eleva.
Según la Comisión, la UE está del lado del pueblo iraní en su lucha por la libertad y los derechos fundamentales. El apoyo a la democracia y los derechos humanos se describe como una parte integral del compromiso de la Unión Europea.
El Parlamento aprobó el miércoles el informe anual sobre la situación de la democracia y los derechos humanos en el mundo. La situación mundial está empeorando, en medio de crecientes tensiones geopolíticas y nuevos desafíos para el llamado orden multilateral. Los eurodiputados consideran que el plan de acción de la UE para los derechos humanos y la democracia debe actualizarse para hacer frente a esta nueva situación.
La eurodiputada neerlandesa Catarina Vieira (GroenLinks-PvdA), ponente sombra de este expediente, concluye que la democracia y los derechos humanos están siendo socavados en todo el mundo, entre otros en Irán, Birmania, Sudán y Estados Unidos. “Pero no estamos impotentes: podemos sancionar a los responsables, hacer que gobiernos y empresas respondan por los abusos. Y también podemos y debemos utilizar nuestra política comercial en favor de los derechos humanos”. Hace un llamado a no mirar hacia otro lado.
Los ataques contra la democracia y los derechos humanos aumentan globalmente, concluye el Parlamento Europeo. Por ello, en el presupuesto plurianual de la UE debe asignarse de manera estructural más dinero para democracia y derechos humanos. Además, la legislación digital de la UE —como la ley de servicios digitales (DSA), la ley de mercados digitales (DMA) y la regulación de IA— debe contribuir a la defensa de la democracia y los derechos humanos.
En particular, las noticias falsas y los deepfakes representan una gran amenaza para la democracia. Los eurodiputados instan a la UE a defender el orden internacional basado en reglas y el multilateralismo. También debe revisarse y financiarse adecuadamente el conjunto de instrumentos de la UE.

