El informe es una señal clara de que el Parlamento Europeo desea acelerar la autorización de productos respetuosos con la naturaleza. La llamada se dirige al biocontrol: productos basados en organismos naturales como bacterias y hongos.
Actualmente, estos auxiliares en el cultivo para su procesamiento en la agricultura y los invernaderos son evaluados por los servicios europeos de inspección como si fueran pesticidas químicos, lo que puede prolongar la aprobación durante muchos años. La EFSA declara que no cuenta con suficiente personal para ello.
Este lento procedimiento dificulta que los agricultores utilicen productos innovadores y menos riesgosos ya disponibles en otras partes del mundo. En varios estudios se señala este hecho como un cuello de botella que debe resolverse con urgencia.
El informe solicita una regulación propia y moderna de la UE para el biocontrol. Actualmente, existe un solo conjunto de normas tanto para productos químicos como naturales, lo que, según los documentos, genera retrasos y burocracia innecesarios.
Además, los ponentes abogan por mejoras inmediatas dentro de la legislación vigente. Por ejemplo, debería haber una vía de evaluación específica que se adapte mejor a los productos naturales y aumentar la capacidad de los organismos evaluadores.
Una de las medidas propuestas es la creación de un "carril prioritario" rápido en la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria para que las evaluaciones científicas se gestionen de manera más eficiente.
El eurodiputado neerlandés Bert-Jan Ruissen (SGP) también considera que la autorización de nuevos productos fitosanitarios es demasiado lenta y que los agricultores necesitan urgentemente estos productos. ‘Es positivo que el Parlamento Europeo inste a la Comisión Europea a acelerar la autorización de productos biológicos en el menor plazo posible.
Los políticos neerlandeses del BBB, Sander Smit y Jessika van Leeuwen, dijeron que llevan años defendiendo esta causa.
Al mismo tiempo, esta semana eurodiputados verdes advirtieron en una carta urgente que no deben debilitarse las garantías de seguridad existentes para los pesticidas químicos. Los Verdes expresan su preocupación sobre planes para la duración ilimitada de autorizaciones, menos obligaciones ante nuevos conocimientos científicos y periodos de transición más largos para sustancias prohibidas.
Según la carta, flexibilizar las normas químicas va contra lo que los ciudadanos europeos han pedido repetidamente: mayor protección contra pesticidas dañinos. Por ello, los firmantes instan a la Comisión a que el Omnibus (la flexibilización y reducción de normas de la UE) se centre en acelerar la autorización de alternativas biológicas y no en recortar las normas de protección existentes.

